Pues va Tresmares y dice:
Si, si. Hay un par de guardias y una recepcionista, que incluso puede
hacer una visita guiada, pero cuando yo fui yo era un dia de diario a
la hora de comer y no había nadie, por lo que estuve paseando a mis
anchas en soledad.
Hay cámaras por todas partes, claro.