Archivado: 19 julio 2008, 6:07
La puesta en marcha de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, ha supuesto en los primeros seis meses del año una reducción del 14,2% del tráfico del corredor respecto al mismo periodo de 2007 . Concisa, y enterrada de forma sorprendente entre los datos de transporte ¡internacional!, AENA responsabiliza con esta nota (http://www.aena.es/csee/ccurl/estadisticajunio2008,0.pdf) a la alta velocidad de la caída en el número de pasajeros entre las dos principales ciudades del país durante los seis primeros meses del año. Esta manera de reconocerle al modo competidor la autoría del pequeño (y bendito) desastre, parece indicar que la empresa pública que explota los aeropuertos ve con cierta preocupación el desplome en el tráfico cuando la LAV2 no ha cumplido apenas los cinco meses desde su apertura, y cuando aún queda un enorme margen para la mejora de la explotación que realiza Renfe (a través del recorte de tiempos pero, sobre todo, del incremento de frecuencias). Y es que junto a los pasajeros desaparecen los vuelos. Con ellos, los ingresos.