Puede que animada por los resultados electorales, la presidenta de la
Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre se descuelga hoy de la dura realidad y -tomen, por favor, a beneficio de inventario la
información- nos habla de un sueño (http://www.larazon.es/noticias/noti_mad2858.htm): construir un tren de levitación
magnética para conectar el sur de Madrid (Campamento) con la zona del
Aeropuerto, en el noreste. La estrafalaria propuesta no termina aquí:
otro de estos ferrocarriles levitantes de Cercanías uniría, en ese
dibujo, Alcalá de Henares con la estación madrileña de Chamartín.
Ignorando el resto de la información, que mezcla soberbiamente churras con merinas
y presenta el Maglev/Transrapid como una alternativa factible, apuntándonos incluso al despiporre (http://www.rae2.es/despiporre) de la alta velocidad -sea
la que sea- para trayectos inferiores a los 100 Km, y bordeando por fín
la cuestión de si tiene sentido una infraestructura de estas
características en el entorno para el que se propone, la reflexión es
inmediata: ¿no sería mejor que la CAM consiguiese primero del Estado
las competencias en materia de Cercanías, antes que levitar sobre la
realidad?