Pese a que el gobernador de California (EEUU), Arnold
Schwarzenegger, consiguió hace un año dejar en papel mojado el proyecto
de un corredor ferroviario de Alta Velocidad entre San Diego, Los
Ángeles y San Francisco, al retrasar hasta noviembre de 2008 la
aprobación de los primeros créditos para los estudios previos, y pese a
que ahora el musculoso mandatario pretende que ese retraso se haga
indefinido, la pasada semana se han podido ver algunas señales
esperanzadoras para esta LAV.
La primera ha venido de la convención del partido demócrata de
California (http://www.sfbg.com/entry.php?entry_id=3534&catid=4&volume_id=254&issue_id=293&volume_num=41&issue_num=31), celebrada el pasado 29 de abril. En ella los delegados del
partido en la oposición aprobaron incluir en su programa estatal un
apoyo expreso a la construcción del corredor, aunque dejaron la puerta
abierta para que cada candidato local rechace con matices el proyecto.Y lo
hicieron afirmando que esta línea de alta velocidad es un arma
significativa contra la polución ambiental y el calentamiento global,
ya que utiliza mucha menos energía por pasajero que los coches y los
aviones , y añadiendo que el tren de alta velocidad será aún más
esencial si, como se espera, el suministro de petróleo disminuye en el
futuro . Claro que, como recuerda Marcel Marchon en su TrainBlog (http://trainblog.com/2007/05/california-high-speed-rail-buzz/), habrá que ver si esta formación política es coherente con el manifiesto cuando llegue la hora de votar.
En cualquier caso, es toda una declaración de intenciones en la porción más verde de
Estados Unidos, que ha venido además refrendada (¿sincronizada?) por un
editorial del influyente diario Los Angeles Times (http://www.latimes.com/news/opinion/la-ed-train2may02,0,1456753.story?coll=la-opinion-leftrail) en
el que, con la tibieza característica de la zona cuando se trata de
hablar de proyectos financiados por las administraciones -en un sistema
donde lo público siempre debe ser sinónimo de mínimo-, se apoya el
proyecto. Aunque por los motivos equivocados. Dice el LAT que las
estimaciones de rentabilidad en los primeros años no deben echar atrás
a los legisladores, porque no será así para siempre . Y se agarra
fundamentalmente al argumento de los precios de la energía. Siendo esto verdad, el diario yerra el tiro. Lo cierto es que la verdadera
rentabilidad de un corredor así siempre viene dada por el recorte en
los costes externos de los demás modos de transporte: polución, ruido,
inseguridad, ocupación del espacio, dependencia...
Sea como sea, ambas manifestaciones parecen dejar claro que los grandes
grupos de poder del Estado del Pacífico han comenzado a moverse a favor
del proyecto y eso sólo puede, a su vez, significar una cosa: han
detectado una demanda en el electorado, y han decidido satisfacerla. El
siguiente paso deberá darlo ahora el gobernador, olvidándose de una vez
del retraso como forma de actuación política, y actuando al fin en un
sentido o en otro. Como ha concluido la oficina de análisis del
legislativo (http://www.latimes.com/news/opinion/la-ed-train2may02,0,1456753.story?coll=la-opinion-leftrail) de California (una comisión independiente dentro de éste,
formada por miembros de todos los partidos con representación), es hora
de arrancar el proyecto de una vez. O de enterrarlo.+info:
El California HSR sigue vivo (../../../../index.php?option=com_content&task=view&id=283&Itemid=2) ·
Dos años de retraso (más) para el corredor de California (../../../../index.php?option=com_content&task=view&id=196&Itemid=2)